Propuesta:
Una clase semanal de 3 horas de trabajo, desde el mes de abril hasta diciembre.
Clases muy dinámicas, de participación activa, en ejercicios grupales e individuales.
Grupos de nivel Inicial, Intermedio y Avanzado.
Las clases se dictan los días Lunes o Miércoles, en el horario de 21:15hs a 24hs (la hora de finalización depende de la disponibilidad del grupo y del ejercicio que se esté trabajando)
Lugar:
Movimiento Esquina.
Modalidad de trabajo en clase:
El trabajo en clase se divide en 4 momentos:
1. Relajación:
Preparación del instrumento para la tarea expresiva.
Relajar el cuerpo, aquietar la mente, abrir los sentidos.
2. Técnica:
Se brindan herramientas expresivas teatrales en un trabajo en la que todos los alumnos entrenan simultáneamente, ya sea de forma individual, en parejas o grupal.
Gesto expresivo, Estados, Acciones, Vínculos, El espacio narrativo, Composición de personajes.
3. Práctica: Utilizando las herramientas adquiridas en la clase se hacen ejercicios en el espacio escénico.
Improvisaciones, Escenas, Montaje
4. Análisis:
En los últimos momentos de la clase se conversa sobre lo vivenciado.
El objetivo es poder analizar y poner en palabras sensaciones e inquietudes que pudieron surgir durante el trabajo, lo cual nos permite comprenderlas y así poder avanzar en el camino.
Exposición de trabajos:
Al finalizar el año de trabajo se brinda la posibilidad a cada grupo de tener una experiencia en un teatro. En el cual se realizan, en una o más jornadas, exposiciones con público (invitado) de trabajos montados durante el año.
El objetivo es que el alumno vivencie el estar en un ambiente teatral, con sus luces, camarines, butacas, y público, para un posterior análisis de la experiencia.
Devolución:
A mitad de año y al finalizar el taller se hacen dos encuentros en los cuales se analizan el proceso de aprendizaje de cada alumno y del grupo.
El trabajo con chicos pretende dar un marco y estímulo al juego innato que traen ellos, y que a través de los años y la “educación”, los adultos debemos ocuparnos por recuperar.
Brindarles herramientas del código teatral, para que logren “organizar el juego”, desarrollar sus “habilidades” expresivas y enriquecerse con el trabajo en grupo.
Las clases se abordan con “juegos teatrales”, que propician la integración en el grupo, y la confianza en cada alumno para que pueda “jugar” con sus propuestas sin sentirse juzgado.
A través de secuencias rítmicas propuestas con tambores se aborda el trabajo expresivo teatral, conduciéndonos a entrar en sincronismo tanto con el ritmo propuesto, como con el ritmo interno y el de quienes comparten la experiencia.
El trabajo rítmico nos ayuda a liberar la mente y despertar los instintos, lo primal. Dejar de pensar para solo latir, estar, vibrar.
Las secuencias rítmicas brindan pautas de movimiento y también expresivas, de vínculo y espacio, para improvisar y crecer en la repetición, entrar en armonía y dejarse llevar por el impulso sonoro.
La improvisación, el despertar de los sentidos, la apertura sensible, la adaptación, el habitar el tiempo y el espacio expresivamente.
Un entrenamiento expresivo-teatral para quienes transitan las artes escénicas y también para quienes tengan básicas nociones musicales.
Técnica de entrenamiento expresivo que parte del trabajo en ronda, del envío y recepción de impulsos y propuestas.
Desde un simple impulso abstracto hasta un gesto expresivo teatral, las propuestas circulan y se nutren, crecen y desarrollan, con el aporte de cada integrante a favor de una creación grupal, para luego apropiarse del impulso creado y trabajar en la creación conductas, vínculos, corporalidades, etc.
El entrenamiento de tomar propuestas hechas por otros enriquece nuestro instrumento expresivo y nos conduce a espacios tal vez no habitados hasta ese momento. Pudiendo disfrutar de la aceptación de lo dado, no enquistándose en la crítica, dejando a un lado la censura y dando espacio a la propuesta personal.
El brindar propuestas a los demás como motor del trabajo desarrolla el punto de vista generoso del trabajo teatral, alejándonos de la mirada autocrítica o egocéntrica, enfocándonos en una creación destinada a otros, para conmoverlos, provocarlos, modificarlos, enriquecerlos…
La impresión y la expresión, aceptación y adaptación, desarrollo de la percepción, limpieza del gesto expresivo, potencia expresiva, la confianza.
La dinámica de la clase es muy participativa, de trabajo constante y grupal, ya sea todos juntos pero de forma individual, en dúos o grupos.
La técnica de Impro se basa en la creación espontánea y la aceptación
Hay dos diferentes modo de entrenamiento:
Una que apunta a la preparación del actor, con un entrenamiento enfocado en sensibilizar el instrumento (cuerpo y alma), para que reconozca el estímulo más sutil y pueda responder a él, sin negarlo, ni bloquearlo; abriendo la percepción sobre sí mismo, sobre los otros y el entorno.
Se transitan ejercicios “no escénicos”, sino vivenciales, que recuperan el juego y la libertad como camino, aquietando la mente para dejar lugar al instinto, a la intuición; desbloqueando los prejuicios y despojándose del “deber ser”, para dar lugar al “ser – estar”; trabajando la aceptación y adaptación. Se incorporan elementos de entrenamieto (tambor, cañas, pelotitas, entre otros) que permiten enriquecer la experiencia y nos invitan a experiencias que abren los sentidos.
La otra propuesta de entrenamiento tiene como objetivo la construcción espontánea de situaciones dramáticas, en las que sin acuerdos previos, y respondiendo a códigos y reglas adquiridas, los improvisadores abordan el espacio escénico, para crear en el encuentro juegos teatrales que tienen como premisa fundamental la adaptación y aceptación de lo que allí ocurra.
IMPULSO SONORO
Fusión de lenguajes teatral y musical.
Profesores: Javier Zain y Esteban Rozenszain (en piano)
Este taller fusiona los lenguajes teatral y musical.
El teatro como lenguaje en su modo de habitar el espacio escénico.
La música con sus sonidos, ritmos y armonías, como impulso expresivo,
generador de acciones, vivencias y textos.
Un piano e instrumentos de percusión motorizarán el trabajo expresivo teatral, a la vez que darán armonía para la voz cantada, valorizándola poéticamente.
Indagar sobre el encuentro de los lenguajes; abrir la escucha de los sentidos; la adaptación; enriquecer la experiencia teatral con el estímulo musical”
El taller de teatro para adolescentes brinda un espacio de aprendizaje sobre el arte teatral, pero no solo la composición de personajes y escenas, sino también el reconocimiento de su propio “instrumento” (su corporalidad, sus ideas, su imaginario), el trabajo en grupo, la escucha, la precepción sensible…
En esta etapa comienzan a tomar conciencia de sus “cualidades” como artistas, su identidad expresiva.
El taller pretende dar confianza y alimentar con recursos expresivos teatrales a cada alumno, para que pueda desarrollar su búsqueda, con libertad y a la vez con conciencia, sobre uno mismo, sobre el trabajo con otros y con el entorno.
Técnica que fusiona los lenguajes del teatro, el canto y el movimiento.
El entrenamiento es abordado por un equipo de profesores (incluyendo a un músico), que responden a las 3 áreas pero que se integran y funden en la tarea.
La música es utilizada como estímulo, pudiendo generar melodías para la voz cantada, acciones teatrales o vinculadas a la danza, personajes, situaciones dramáticas, vínculos… en fin, la música como impulso de todo el trabajo expresivo.
Hay diferentes formatos de entrenamiento, en forma de taller o de seminarios.